Descripción
Las épocas victoriana y eduardiana fueron tiempos de sesiones de espiritismo, oujas, hipnosis y fantasmas que recorrían los salones de cualquier residencia, surgiendo un gran interés por lo sobrenatural, donde las mujeres fueron vinculadas con lo mágico y lo ancestral. Así, entre el papel de madre, hermana o hija, por un lado, y el de bruja, vampira o médium por otro, las mujeres se encontraban con un pie dentro de su hogar y el otro fuera, en un más allá fantástico.
Estos Relatos de terror escritos por mujeres recogen la obra de admirables escritoras que, . entre sus obligaciones domésticas y su fascinación por la literatura, superaron tanto sus ten – siones internas como las barreras que la sociedad les imponía. Elisabeth Gaskell, Mary Eliza-beth Braddon, Amelia Edwards, Margaret Oliphant, Charlotte Perkins Gilman, pioneras de la presencia de las mujeres en la literatura, se dan cita aquí para ofrecernos sus más horribles y escalofriantes relatos. Como hilo gráfico que recorre todo el libro, las sutiles ilustraciones de Elena Ferrándiz ofrecen un imaginario que sirve de terrorífico puente de un cuento a otro.
Estos Relatos de terror escritos por mujeres recogen la obra de admirables escritoras que, . entre sus obligaciones domésticas y su fascinación por la literatura, superaron tanto sus ten – siones internas como las barreras que la sociedad les imponía. Elisabeth Gaskell, Mary Eliza-beth Braddon, Amelia Edwards, Margaret Oliphant, Charlotte Perkins Gilman, pioneras de la presencia de las mujeres en la literatura, se dan cita aquí para ofrecernos sus más horribles y escalofriantes relatos. Como hilo gráfico que recorre todo el libro, las sutiles ilustraciones de Elena Ferrándiz ofrecen un imaginario que sirve de terrorífico puente de un cuento a otro.
